Son de esas noches en las que tu recuerdo invade por los agujeritos de mi perciana,
me toma por la mano, me redirecciona,
me lleva a amaneceres de colores variados,
a desayunar con los gorriones y desaparecer en mi mismo.
Me devuelves por momentos al velo de la realidad
para gozar de su textura, olvidarme de lo demás y vivir
pero como una alarma pospuesta vuelves a vibrar en mí.
Es ese secreto a voces que quiero callar y por el que me encanta gritar#